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Educación en positivo

10 características de padres notables

28 Dic , 2016  

Interesante artículo de la terapeuta infantil y de familia Angela Pruess, publicado en inglés en www.parent.co;

En mis 12 años como terapeuta familiar, he visto muchos padres bienintencionados usando por error estrategias que no cumplen las necesidades emocionales y de desarrollo de sus hijos. También he observado un número creciente de padres que emplean nuevas formas más saludables de criar a sus hijos.

Estas características, recogidas con el tiempo y cultivadas desde la experiencia, se asemejan a lo que conocemos en la actualidad por la investigación reciente sobre el cerebro y la conducta acerca del tipo de paternidad que es más probable que contribuya al desarrollo saludable de los hijos. 

1. Entiende que los niños se comportan como niños

manchasA menudo los padres se olvidan que la forma como el aprendizaje de un niño comienza es cagándola. Cometiendo errores. Comportándose con inmadurez. La “magia” ocurre cuando su comprensivo cuidador interviene para orientarlos en la dirección correcta. Nos frustramos y nos impacientamos, enfadándonos con los llantos y las contestaciones cuando en realidad, así es la naturaleza infantil.
La parte del cerebro responsable de la razón, la lógica y el control de los impulsos no están totalmente desarrollada hasta que una persona alcanza su veintena de años. El comportamiento inmaduro es normal en seres humanos inmaduros con cerebros inmaduros. Esto es una realidad científica que nos ayuda a ser pacientes y comprensivos para guiar a nuestros hijos cuando forcejean con nosotros.

2. Establece límites con respeto y sin criticar

Debido al hecho de que nuestros hijos necesitan aprender literalmente todo sobre el mundo a través nuestra, necesitarán muchos límites a lo largo del día. Sin los límites apropiados en su entorno, los niños se sentirán ansiosos y fuera de control. Los límites pueden ser impuestos en forma de crítica y riñendo o pueden ser comunicados de forma firme pero respetuosa. Piensa en como te gusta que te hablen en el trabajo y sigue a partir de ahí.

 3. Sé consciente de las fases de su desarrollo

nino-guarderia¿Alguna vez te has preguntado dónde se ha metido tu pequeñín cuando de repente se transforma en un maldito llorón asesino al dejarlo en la guardería? ¡Bienvenida ansiedad por separación! 
Literalmente hay cientos de transiciones muy normales y saludables por las que los niños pasan mientras se van convirtiendo en adultos. Ser consciente de ellas pone en contexto sus comportamientos desconcertantes e incrementa las posibilidades de que reacciones a ellas de forma apropiada y apoyándole.

 

4. Conoce el temperamento y personalidad de tus hijos

Parece muy obvio, pero si estamos conectados con las características que hacen de nuestro hijo alguien único, comprenderemos mejor cuándo pueden necesitar apoyo adicional, y cuando y donde progresarán.
Una vez que conozcas las bases de lo que hace tilín a tu hijo, muchas áreas importantes se hacen mucho más fáciles de navegar, tales como detallar el mejor entorno para los deberes, o entender por qué tu hija necesita volverse a casa de una acampada nocturna de verano.

 5. Permite a tus hijos mucho tiempo de juego libre

kidsplayingA menos que hayas estudiado terapia infantil en el colegio, la mayoría de los adultos nunca entenderán y apreciarán completamente el poder del juego. Jugando es como los niños aprenden todas las cosas y desarrollan todo lo que tienen dentro. Esto significa dejarles tiempo cada día para juegos sin planificar, controlados por ellos mismos y de exploración del mundo.

 

 6. Aprende cuándo hablar y cuando escuchar

Los niños aprenden a ser buenos “solucionadores” de problemas si les dejamos. Como nos encanta solucionarles la vida y queremos que tengan éxito, es difícil no entrometerse y resolverles los problemas a través de lecciones o críticas. 
Si los padres contuvieran la lengua y esperaran, se asombrarían por la frecuencia con la que sus hijos puede llegar a sus propias conclusiones con éxito. Ser escuchados es una terapia muy poderosa, y permite reflexionar y alcanzar una solución. Los niños quieren y necesitan ser oídos y sentirse entendidos. Igual que el resto de nosotros.

 7. Ten una vida fuera de tus hijos

padelA menudo muchos de nosotros declaramos que nuestros hijos son nuestro mundo, y esto es cierto en nuestros corazones. En términos de vida diaria, sin embargo, los padres necesitan más. Necesitamos fomentar las amistades, pasiones y hobbies que nos hacen quienes somos como individuos.
Hacer esto puede parecer una batalla, cuando nuestras ansiedades protectoras intentan convencernos de que nuestros hijos no pueden vivir sin nosotros, y también que nosotros no podemos sin ellos. Pero sí que podemos y lo necesitamos, para mantenernos cuerdos y evitar encasillar a nuestros hijos con la tarea de cubrir nuestras necesidades emocionales.

 8. Comprende que las acciones dicen más que las palabras

La forma como te comportas con tus hijos y vives tu propia vida serán la mayor enseñanza para ellos. Los niños son increíblemente observadores y bastante más intuitivos de lo que admitimos. Siempre están observando. Esto puede ser un pequeño inconveniente para los padres, pero si somos capaces de recordarlo, conocer a nuestros hijos y observar nuestras propias acciones no solo les enseñará como comportarse, sino que nos hará mejores personas.

9. Reconocer que la conexión, diversión, y creatividad son las mejores formas de promocionar comportamientos positivos y una actitud cooperativa 

hablandoEl miedo y el control no son profesores efectivos a largo plazo para nuestros hijos. Aunque esas dinámicas puedan parecer efectivas a corto plazo, no equiparán a los niños con una brújula moral robusta, ni con habilidades de resolución de problemas efectivos. Si nuestros hijos se sienten valorados como personas, basados en nuestras interacciones con ellos, aprenderán de forma natural a valorar a otros y a tener la confianza para tomar buenas decisiones.

 

10. Márcate el objetivo global de modelar el corazón del niño, y no sólo su comportamiento.

A menudo tenemos la impresión a través del mundo que nos rodea de que el objetivo de ser padres es producir un niño educado y obediente. Aunque esos son cualidades deseables para la mayoría de los padres, no son cualidades básicas que contribuyan a formar un ser humano feliz y sano.
Ayudar a nuestros hijos a que entiendan la importancia de sus pensamientos y emociones les proporciona habilidades sociales y de superación. Las capacidades que les protegerán y guiarán durante sus vidas.
Cambiar nuestros hábitos y estilos de paternidad nunca es fácil, pero si es para el mejor interés de nuestros hijos, siempre merecerá la pena.

Angela Pruess
Terapeuta Infantil y de Familia

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